Estuvimos demasiados desocupados para notarlos: apuntes sobre el repunte del MOVADEF

Autor: Mario Cépeda Cáceres

Sin lugar a dudas, el Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales (MOVADEF) ha asumida una fuerte presencia mediática en los últimos meses, desde el famoso video[1] de la presentación del libro de Gonzalo Portocarrero Profetas del Odio hasta su expulsión de la Plaza San Martín[2] en la mediática marcha ¡Ni un muerto más! Poco a poco el MOVADEF ha ido ganando espacios en esferas cada vez más públicas, haciendo sentir su discurso sin que tengamos que hurgar demasiado. Muchas veces se ha dicho que Lima vive aislada del país, tantas que ya la frase parecer una letanía, sin embargo, Lima no ha sabido escuchar lo que ocurre más allá de sus casi 10 millones de habitantes –a lo mucho-; nadie notó la presencia de un brazo del MOVADEF dentro del [CONARE]SUTEP hasta que este entró en paro en las regiones más pobres del país, nadie notó la incursión del MOVADEF en las universidades públicas hasta que salieron videos de debates en Universidad Nacional Mayor de San Marcos, nadie notó que el MOVADEF cobraba fuerzas hasta que alcanzó las firmas necesarias para tratar de inscribirse como partido político en el Jurado Nacional de Elecciones. Ahora, en el foco del interés público notamos los matices que esta organización presenta, matices que tiñen su discurso y que nos remontan a más de cuatro décadas en el pasado; como si estuviéramos en la década de 1970.

Pensemos por un momento como MOVADEF y analicemos la realidad nacional, ¿qué podríamos decir? En primer lugar, existe una clara alianza entre la izquierda burguesa y la ultraderecha dominante en un descarado intento por seguir oprimiendo a las masas populares y sus intentos por acabar con el sistema corrupto en el que vive el país. Esta alianza no tiene mayor interés que perpetuarse en el poder, subyugándose, rendidos de rodillas [¡genuflexos![3]] al capitalismo internacional que vive de la miseria del pueblo y que no tiene más intenciones que enriquecerse arrasando con los oprimidos en el proceso. Estamos viviendo un momento de luchas populares, en la que nosotros [porque seguimos siendo MOVADEF por el momento] hemos sido llamados para liderar a las masas en su liberación en contra de los burgueses vendidos a intereses extranjeros. Los problemas políticos requieren de soluciones políticas, así como el proceso de reconciliación nacional solo se puede lograr a través de una amnistía general –respuesta política a la lucha ocurrida en las décadas pasadas-; el despertar del pueblo requiere también de una intervención política, intervención que nosotros estamos asumiendo a pesar de la lucha contra el marxismo-leninismo-maoísmo-pensamiento Gonzalo de la ultraderecha y sus aliados burgueses. Suena antiguo y hasta asusta, ¿cierto? Sea anacrónico o no, este discurso ha calado entre muchos jóvenes, sea por desconocimiento, sea por la crisis del sistema político de partidos, sea la falta de representación o las heridas nacionales aun abiertas, etc., lo importante es que va tomando fuerza y va copando nuevos espacios con antiguos argumentos.

Si bien el contexto nacional no es el mismo que hace cuarenta años, el discurso es muy similar (por no decir igual) y, en ese sentido, los resultados del mismo son totalmente indeterminados. MOVADEF existe, está ahí, ya no podemos tapar más su existencia, sus militantes se caracterizan por un defensa casi marcial de sus principios, repitiendo uno a uno el manual de enseñanzas como si fuera un rezo. ¿Debate? Ya vimos que es casi imposible, como el propio Portocarrero afirma: “[t]odo diálogo, para ser tal, supone la posibilidad de aproximarse. Y para acercarse es necesario tener la capacidad de dudar de las propias creencias. Si uno se imagina como dueño, o preso, de convicciones inamovibles, entonces el “diálogo” no tiene sentido, será solo una sucesión de monólogos.”[4]. Alfredo Crespo, máximo exponente de este grupo y abogado de Abimael Guzmán, cree que debatir es que su portátil insulte a gritos a todos aquellos que no opinan igual que él y que no están dispuestos a olvidar los veinte años de violencia iniciados por Sendero Luminoso el 17 de mayo de 1980 en Chuschi y que produjeron casi 70 mil peruanos muertos.

“Lacayos del imperialismo” somos todos aquellos que recordamos, “mamotretos” es todo lo que escribimos; para el Sr. Crespo no hay posibilidades o estás con él aprendiendo su manual o eres un siervo del poder dominante que quiere destruirlo. Paranoia podrían decir algunos, la verdad es que si te tomas el tiempo de leer o escuchar lo que MOVADEF dice, la verdad es que podremos encontrar un pequeño tufo a complejo de persecución; todos conspiran contra ellos, se trata de una gran alianza cuyo fin es acabarlos y arrebatarles el lugar que por derecho y por voz popular se han ganado como líderes de los oprimidnos: los nuevos Robin Hood.

La moda retro está aquí, el marxismo de manual ha vuelto, ¿o es que acaso nunca se fue del todo? MOVADEF ha surgido en un momento de cambios en el país, la descentralización [inconclusa] está mostrándonos que las regiones son más fuertes de lo que creíamos, los liderazgos regionales se fortalecen, una nueva conciencia ha nacido y en esa ola MOVADEF quiere repuntar. El éxito de esta tarea parece por el momento lejano o incluso inalcanzable, sin embargo, lo mismo parecía Sendero Luminoso en 1980. El país ha cambiado mucho, la academia ha avanzado mucho, ya no somos los mismo de hace treinta años y esa es nuestra ventaja; el momento de frenar a los Profetas del Odio es ahora; memoria y justicia se convierten en las principales herramientas para no dejar pasar este momento, solo así, se podrá frenar las ideas de esta organización que apuntan a “borrar” de nuestra historia los veinte años más violentos que vivió el país, la guerra más sangrienta que como Nación tuvimos que afrontar y que, trágicamente, enfrentó a peruanos contra peruanos.


[3] Como gritan vívidamente en uno de sus videos en respuesta a un pronunciamiento hecho por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.

[4] Gonzalo Portocarrero (2012) “Intentando el diálogo con el Movadef” en Página de Gonzalo Portocarrero. Consulta 24 de julio de 2012. <http://gonzaloportocarrero.blogsome.com/2012/07/17/intentando-el-dialogo-con-el-movadef/>

Un comentario sobre “Estuvimos demasiados desocupados para notarlos: apuntes sobre el repunte del MOVADEF

  1. Yo creo que también habría que profundizar en la afirmación (demasiado optimista y autocomplaciente a mi parecer) de que la “academia” de la actualidad es “mejor” o “más avanzada” que la academia de hace 30 años.

    Si este “avance” se centra en la renovación de paradigmas teórico / filosófico / epistemológicos para analizar la realidad, creo que incurriríamos en un error muy preocupante. Este sería el de caer en el vicio intelectual de sentirnos mejores que el MOVADEF solo por tener mejores recursos conceptuales, o por ser los iluminados del post-modernismo, el post-marxismo o el psicoanálisis de vanguardia en países europeos.

    Como mencionas, MOVADEF no ha descubierto la pólvora en materia de ideas, simplemente ha reciclado lo que se viene heredando casi como una tradición. Su fortaleza no reside en la versatilidad de sus ideas, sino en su capacidad de construir rápidamente una estructura de bases y organizaciones de apoyo orientadas al trabajo político, expandiendo un mismo paquete estandarizado y pre-diseñado de ideas de rápida asimilación y vocabulario seductor.

    Ciertamente como intelectuales hemos renovado nuestras ideas, pero ¿cómo eso nos pone en ventaja cuando un grupo con ideas viejas pero efectivas puso en paro a la mitad del país y ya desvirtuó todo el año escolar en varias regiones? En todo caso nos da recursos muy útiles para armar respuestas inteligentes y potencialmente efectivas para anular los mantras de MOVADEF. Pero a menos que nosotros mismos emprendamos la labor de “iluminar” a la población en el relativismo a través de organizaciones de base, me temo que es MOVADEF quien nos lleva la ventaja.

    Haciendo coloquios, publicaciones y simposios no le vamos a ganar a nadie, muchos menos cuando en el incidente en la presentación del libro en el CCPUCP saltó a la vista que “los académicos” son los primeros en perder los papeles cuando alguien que no está de acuerdo con lo que dicen se aparece, y se vuelven incapaces de articular una respuesta colectiva contundente para perderse en los gritos y el miedo. Lo que dijo Portocarrero esa vez como respuesta es falso, MOVADEF sí tiene argumentos (por más que sean también mamotretos ante nuestros ojos), y sí infunden miedo (como se dice en este mismo post)

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s